Ezer-kenegdo

Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre eté solo; le haré ayuda idónea para él.

viernes, 13 de agosto de 2010

ES MEJOR ESTAR SOLTERA Y DESEAR ESTAR CASADA QUE ESTAR CASADA Y DESEAR ESTAR SOLTERA Por Maritza Edmiston

Publicaciones Perlas Preciosas 
www.LasPerseveradoras.org 


ES MEJOR ESTAR SOLTERA Y DESEAR ESTAR CASADA 

QUE ESTAR CASADA Y DESEAR ESTAR SOLTERA 
Por Maritza Edmiston 

Nos escribieron una doncella de Bolivia, sus palabras son un eco de creyentes que nos contactan:

“Hace tiempo que voy orando y esperando por un compañero. Ha pasado tanto tiempo que siento que he sido creada para estar sola. Cuando pienso en el futuro, siento como [que] no hubiera aportado nada a la sociedad. Me hubiese gustado […] tener un compañero para compartir momentos felices y tristes, y no lo encuentro. ¿Qué piensan al respecto?” 

Princesa Perseveradora, este sentimiento es normal, es un anhelo sano puesto en nuestros corazones por el Diseñador Divino. Consecuentemente, enfatizaremos que el Santo Soberano la ama y sólo predispone lo primordial para su vida. 
 
“Yo sé los planes que tengo para vosotros —declara el Señor—planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza. Me invocaréis, y vendréis a rogarme, y Yo os escucharé. Me buscaréis y me encontraréis, cuando me busquéis de todo corazón. Me dejaré hallar de vosotros” (Jer 29:11-14). 

¡Escoja cada día que el Señor Jesucristo sea su saciable satisfacción!

Los planes perfectos específicos que el Altísimo Amoroso posee para usted, no los sabemos. Puede ser que en unos años esté casada, o que nada haya cambiado. Mas permítanos hacerle, con mucho amor y respeto, unas penetrantes preguntas:
 
¿Qué haría si supiera que su “príncipe azul” no llegará? 
¿Qué o Quién completa su persona, el casamiento o Cristo? 
¿Puede desarrollar un ministerio que glorifique al Señor siendo soltera? 
¿Alrededor de qué escogerá que su vida gire: su estado civil o su comunión con el Hijo del Dios Viviente? 

Oramos que su respuesta sea la respuesta de Job 13:15: “Aunque Él me matere —sí me matere—, en Él esperaré.” 

Esta victoriosa decisión es la fe fidedigna que vence a Satanás al confesar:
“Pase lo que pase, escojo lo que Él escoja para mi vida, perseveraré, le seré fiel. ‘No abandonaré mi integridad. Me aferraré a mi justicia y no la soltaré. Mi corazón no reprocha ninguno de mis días’” (Job 27:5-6).